Si alguna vez mezclaste tus nutrientes y te quedó un fondo lechoso y blanco en el tanque, no estás solo: eso es una precipitación, y significa que parte del alimento dejó de estar disponible para la planta. Me pasó, lo entendí, y ahora no me pasa más. Te explico el porqué.
¿Por qué vienen separados en A y B?
No es marketing. Vienen en dos botellas porque, concentrados, algunos componentes reaccionan entre sí y forman compuestos que no se disuelven. El calcio (que suele estar en la A) y los fosfatos/sulfatos (en la B) son los típicos que, juntos y concentrados, precipitan. Por eso se guardan aparte.
La regla de oro para mezclar
Nunca mezcles A y B concentrados entre sí. El orden correcto es: primero disolvés bien la A en el agua, revolvés, y recién después agregás la B, también revolviendo. El agua en el medio hace de colchón y evita que reaccionen. Agua → A → mezclar → B → mezclar.
Dos detalles que ayudan
El agua muy dura (con mucho calcio de entrada) favorece la precipitación; si la tuya es dura, tenelo en cuenta. Y el pH también juega: con el pH muy alto, los fosfatos precipitan más fácil. Por eso primero armás la solución y después ajustás el pH.
Seguí siempre las dosis de la etiqueta de tu nutriente; cada marca tiene su fórmula y no conviene improvisar. Fuentes: INTA, FAO y la ficha del fabricante.
¿Se te enturbia el tanque? Contame cómo lo mezclás en la comunidad de AquaRaíz en Telegram y lo corregimos.
Por Tomás Nakamura — técnica de cultivo
Se crio en la quinta de su abuelo japones en La Plata. Traduce 45 anos de oficio a la hidroponia moderna.
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