Si alguna vez mezclaste tus nutrientes y te quedó un fondo lechoso y blanco en el tanque, no estás solo: eso es una precipitación, y significa que parte del alimento dejó de estar disponible para la planta. Me pasó, lo entendí, y ahora no me pasa más. Te explico el porqué.
¿Por qué vienen separados en A y B?
No es marketing. Vienen en dos botellas porque, concentrados, algunos componentes reaccionan entre sí y forman compuestos que no se disuelven. El calcio (que suele estar en la A) y los fosfatos/sulfatos (en la B) son los típicos que, juntos y concentrados, precipitan. Por eso se guardan aparte.
La regla de oro para mezclar
Nunca mezcles A y B concentrados entre sí. El orden correcto es: primero disolvés bien la A en el agua, revolvés, y recién después agregás la B, también revolviendo. El agua en el medio hace de colchón y evita que reaccionen. Agua → A → mezclar → B → mezclar.
Dos detalles que ayudan
El agua muy dura (con mucho calcio de entrada) favorece la precipitación; si la tuya es dura, tenelo en cuenta. Y el pH también juega: con el pH muy alto, los fosfatos precipitan más fácil. Por eso primero armás la solución y después ajustás el pH.
Seguí siempre las dosis de la etiqueta de tu nutriente; cada marca tiene su fórmula y no conviene improvisar. Fuentes: INTA, FAO y la ficha del fabricante.
¿Se te enturbia el tanque? Contame cómo lo mezclás en la comunidad de AquaRaíz en Telegram y lo corregimos.
Por Tomás Nakamura — técnica de cultivo
Se crio en la quinta de su abuelo japones en La Plata. Traduce 45 anos de oficio a la hidroponia moderna.
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¿Por qué se forman precipitados al mezclar los nutrientes A y B?
Los precipitados aparecen porque algunos iones reaccionan entre sí cuando están muy concentrados. El calcio del A se combina con sulfatos o fosfatos del B y forma sales insolubles. Para evitarlo, agregá cada nutriente por separado en el agua, siempre revolviendo. Nunca los mezcles puros entre sí. Además, mantené el pH en el rango adecuado para que los nutrientes sigan solubles.
¿En qué orden debo agregar el A y el B al agua?
Primero llená el tanque con agua y medí su pH inicial. Luego incorporá el nutriente A, mezclando bien. Después, agregá el B lentamente mientras seguís revolviendo. Si usás agua muy dura, dejá reposar unos minutos entre cada paso. Este orden evita que se encuentren en alta concentración y reduce la formación de precipitados.
¿Cómo ajusto el pH para evitar que se precipiten los nutrientes?
El pH óptimo para la mayoría de los cultivos está entre 5.5 y 6.5. Antes de mezclar los nutrientes, ajustá el pH del agua a ese rango. Luego de agregar el A y el B, volvé a medir y corregí si es necesario. Un pH demasiado alto o bajo puede hacer que algunos elementos se vuelvan insolubles y se depositen en el fondo.
¿Qué hago si ya se formó un precipitado en la solución nutritiva?
Si ya tenés un sedimento o turbidez, lamentablemente no se puede revertir fácilmente. Podés intentar bajar el pH y agitar, pero lo mejor es descartar esa solución y preparar una nueva. Para evitarlo, usá agua de buena calidad, mezclá en el orden correcto y no hagas soluciones demasiado concentradas. También podés usar nutrientes quelatados.
¿La temperatura del agua influye en la formación de precipitados?
Sí, las temperaturas muy bajas o muy altas favorecen las reacciones no deseadas. Lo ideal es preparar la solución a una temperatura entre 18 y 24 °C. Si el agua está muy fría, algunos nutrientes se disuelven peor y pueden reaccionar. Si está muy caliente, aumentan las probabilidades de precipitación. Dejá que el agua se atempere antes de mezclar.
