El viejo Hiroshi siempre dice que una planta no entiende de ministerios. Pero cuando el gobierno nacional cortó ProHuerta, el programa del INTA que durante décadas llevó semillas y capacitación a miles de huertas familiares, el primer comentario que escuché en la quinta fue: “¿y ahora quién garpa los plantines?”. Bueno, ahora hay respuesta.
El Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, encabezado por Javier Rodríguez, lanzó el Programa Huerta Urbana Bonaerense 2025. Arranca justo después de que el gobierno nacional, según palabras del propio ministro, “destruyó el Programa ProHuerta”. Y no es chicana: es un hecho que dejó a muchas organizaciones y municipios sin ese respaldo. La Provincia mete fichas con dos ejes: plantineras municipales y huertas comunitarias de al menos 40 m². Incluye entrega de insumos, capacitaciones y asistencia técnica para municipios, instituciones y organizaciones. Las inscripciones están abiertas hasta el 15 de abril de 2025 y se gestionan vía MI MDA, la plataforma del ministerio.
¿Qué cambia respecto a ProHuerta?
ProHuerta era nacional, llegaba a todo el país y tenía un perfil más de asistencia directa a familias. Este nuevo programa es provincial, apunta a fortalecer la producción agroecológica en el territorio bonaerense y pone el foco en lo comunitario y municipal. A mí, que laburo mezclando la tierra del abuelo con mi hidroponía, me parece un movimiento lógico: la Provincia tiene el cinturón hortícola más grande del país, y si no se ocupa ella, no lo hace nadie. Pero ojo, no es lo mismo. ProHuerta tenía 35 años de recorrido y una capilaridad enorme. Esto recién arranca.
El requisito de los 40 m² mínimos me parece sensato. No es un balconcito con dos macetas: es una huerta que realmente puede aportar comida. Si querés arrancar con algo más chico, te tiro un dato: en la quinta armamos un sistema hidropónico en un balde de 20 litros y sacamos lechuga todo el año. Pero para una comunidad, 40 m² es el piso para que rinda posta. Acá te cuento cómo armar algo casero si querés complementar.
¿Cómo anotarse y qué necesitás?
Si sos parte de un municipio, una institución o una organización social de la provincia de Buenos Aires, entrá a MI MDA (la plataforma del Ministerio de Desarrollo Agrario) antes del 15 de abril. Ahí está el formulario. No te piden ser ingeniero ni tener experiencia previa: justamente, el programa incluye capacitación y asistencia técnica. Eso es clave. El abuelo siempre dice que “apurarse es la forma más cara de perder una cosecha”, pero acá te dan tiempo y acompañamiento.
Yo no laburo con agroecología pura —uso nutrientes sintéticos en mis sistemas—, pero respeto y banco el enfoque. Lo que no banco es que se tire por la borda el oficio de los que vienen laburando la tierra hace décadas. Por eso me alegra que el programa incluya asistencia técnica: ojalá escuchen a los viejos quinteros, no solo a los técnicos recién recibidos. En la quinta de mi abuelo aprendí que la teoría sin práctica no da ni un rabanito.
FAQ: lo que seguro te estás preguntando
¿Puedo anotarme como particular?
No. El programa está dirigido a municipios, instituciones y organizaciones. Si sos un vecino con ganas de tener su huerta, te conviene sumarte a alguna organización que ya esté inscripta o esperar a que tu municipio adhiera.
¿Qué insumos entregan?
La página del ministerio no detalla un listado exacto, pero habla de entrega de insumos para plantineras y huertas comunitarias. En experiencias previas, suelen incluir semillas, sustrato, herramientas básicas y tutoría técnica.
¿Hay que devolver algo?
No es un crédito ni un préstamo. Es un programa de fomento. La contraprestación esperable es que la huerta se mantenga activa y produzca para la comunidad.
¿Sirve para hidroponía?
El programa está enfocado en huertas agroecológicas en tierra. Si querés hacer hidroponía, no es el camino. Pero podés complementar: armá tu sistema aparte y usá la capacitación del programa para mejorar el manejo de nutrientes y plagas.
¿Qué pasa si mi municipio no se anota?
Presioná. Llamá a la dirección de producción local, hablá con el concejal, juntate con otros vecinos. Muchas veces los programas no llegan porque nadie los pide. El viejo dice que “la planta que no se riega, no crece”.
Mi veredicto
Me parece un buen primer paso. No reemplaza la capilaridad de ProHuerta, pero es mejor que quedarse de brazos cruzados. Lo que más me gusta es que apuesta a lo comunitario: una huerta de 40 m² bien manejada puede dar mucha comida y, sobre todo, mucha enseñanza. Ojalá los municipios se copen y los técnicos escuchen a los que tienen las manos en la tierra. Y ojalá el año que viene sigan, porque la agricultura no se hace con un decreto: se hace con paciencia, con agua y con gente que se anima a ensuciarse las manos.
Comparto lo que probamos en nuestra quinta; para dosis exactas seguí la etiqueta de tu nutriente, no inventes mezclas.
Se crio en la quinta de su abuelo japones en La Plata. Traduce 45 anos de oficio a la hidroponia moderna.
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