El verano en Rosario es bravo: sol fuerte, calor y el agua que se calienta en el balcón. Pero es justo la época en que la lechuga puede sufrir o crecer hermosa, según cómo la cuides. Te cuento lo que aprendí cultivando en mi balcón de departamento, que es chiquito y mira al norte.
El sol de verano: amigo y enemigo
En invierno rogás por sol; en verano, de más puede quemarte las hojas. Si tu balcón recibe sol directo todo el día, en los picos de calor conviene una media sombra liviana al mediodía. La lechuga es de clima fresco: con mucho calor se “espiga” (se va a flor) y se pone amarga.
El agua caliente es la trampa silenciosa
Este es el error que más caro pagué. El agua del sistema se calienta al sol y, arriba de cierta temperatura, las raíces se estresan y entran las podredumbres. Solución casera: recipiente opaco y de color claro, y si podés, ponelo donde no le pegue el sol directo al tanque aunque sí a las hojas.
Qué sí conviene cultivar en verano
Si el calor es mucho, jugá con cultivos que lo banquen mejor: albahaca, que ama el verano, o variedades de lechuga más resistentes. Y regalate cosechas más seguidas: cosechá hoja por hoja en vez de esperar la planta entera.
Cada balcón es un mundo según su orientación y tu ciudad. Observá unos días cómo pega el sol antes de decidir. Datos: INTA (huerta urbana) y FAO.
¿Tenés un balcón que es un horno en verano? Pasame tu caso en la comunidad de AquaRaíz en Telegram y lo vemos juntas.
Por Florencia Bertolone — hidroponía en espacios chicos
Cultiva en un depto alquilado de Rosario, sin balcon. Espacios chicos, mucho verde. Aprendio del cuaderno de su nona.
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