Un día vi unas moscas chiquitas blancas que volaban cuando movía las plantas. Mosca blanca. Me agarró bronca, pero antes de salir corriendo a comprar veneno —que en una huerta que comés no es la idea— probé algo simple y barato que funcionó. Te lo cuento.
Por qué la mosca blanca es un problema
No es solo que molesta: chupa la savia de las hojas, las debilita y, peor, puede transmitir virus de una planta a otra. Si la dejás avanzar, te complica todo el cultivo. Y en indoor, sin sus enemigos naturales, se multiplica rápido.
La trampa cromática: amarilla y pegajosa
El truco más fácil y sin químicos son las trampas amarillas pegajosas. La mosca blanca se siente atraída por el amarillo, se posa y queda pegada. Las colgás cerca de las plantas, a la altura de las hojas. Es control y monitoreo a la vez: ves cuántas caen y sabés si estás ganando la batalla.
Refuerzos caseros
Si ya hay bastantes, sumá una pulverización de jabón potásico siguiendo las indicaciones del producto (cuidando las hojas tiernas) y revisá el envés de las hojas, que es donde se esconden. Constancia más que fuerza: mejor poco y seguido que un ataque de una sola vez.
Esto es manejo casero y preventivo. Ante una plaga severa, consultá con un vivero de confianza. Datos: INTA.
¿Tenés bichos en tu huerta indoor? Mostrame la foto en la comunidad de AquaRaíz en Telegram y lo resolvemos.
Por Florencia Bertolone — hidroponía en espacios chicos
Cultiva en un depto alquilado de Rosario, sin balcon. Espacios chicos, mucho verde. Aprendio del cuaderno de su nona.
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